Talento. Qué es y cómo encontrar el tuyo

¿Qué es el talento?

Cuando hablamos de talento nos referimos a esa cualidad que destaca en una persona para hacer algo en concreto. Es decir, de la capacidad que existe en alguien para desarrollar una determinada actividad con habilidad y eficacia.

Al contrario de lo que se pueda pensar, el talento no es algo reservado solo a unos pocos privilegiados que ya desde su infancia muestran un don especial, sino que en muchos casos aparece a lo largo de los años y de forma inesperada.

Es más, si bien es cierto que existen personas que disponen de una habilidad natural para desempeñar una tarea con gran eficacia, también lo es que otras necesitan de un aprendizaje para ello (lo que podríamos definir como «talento trabajado»).

Hay una importante diferencia entre ambas, y es que una persona con un talento innato nunca perderá su habilidad, incluso si no la utiliza, mientras que una persona con un talento aprendido debe practicar de forma constante para evitar perder esa habilidad progresivamente.

Tipos de talento

Existen distintos tipos de talento, pero a grandes rasgos podríamos llegar a distinguir tres de ellos:

  • Natural: es aquel que definimos como innato. Es decir, aquel en el que es evidente en una persona una habilidad destacada y que además no supone ningún esfuerzo por su parte.
  • Oculto: todos tenemos un talento, pero no siempre somos conscientes de ello. Y es que a veces uno mismo no tiene la capacidad o la voluntad de descubrir cuál es su mejor habilidad o, simplemente, considera que es algo normal en otros pero no en sí mismo. Es resumen, sería aquel talento presente aunque no identificado todavía como a tal.
  • Potencial: hablamos de un talento potencial cuando alguien sabe que posee ciertas habilidades pero todavía no las ha explotado, por el motivo que sea.

 

Contradicciones…

A menudo asociamos el talento a algo bueno, algo que te puede proporcionar fama y bienestar. Algo que te puede ayudar a cumplir tus sueños y vivir de tu pasión. Pero no siempre es así. Como todo en la vida, existen dos caras de la moneda, y por lo tanto ciertas contradicciones que pueden llegar a crear malestar en uno mismo cuando explota su talento. Puede, incluso, llegar a ser peligroso para tu bienestar emocional.

Puede suceder que a una persona se le de bien hacer algo y a su vez sea reconocido por los demás, pero que al mismo tiempo se sienta atrapado en una rutina extremadamente marcada o sometido a demasiada presión para desempeñar su talento. Al final, uno puede terminar quemándose e incluso odiando su mismo talento. Podríamos poner como ejemplo de ello cantantes, actores, deportistas u otro tipo de personajes muy reconocidas en sus ámbitos y los cuales han recibido mucha presión para llegar a lo más alto con su talento, ya desde niños.

En definitiva, el talento no siempre conlleva cosas positivas. Hay que saber lidiar de forma adecuada ese mar de emociones y, sobre todo, ser muy consciente de cómo queremos gestionarlo.

Cómo descubrir tu talento

Quizá seas una de esas personas que cree que no tiene ningún talento ni don especial. También es posible que creas que tus habilidades o fortalezas no son tan importantes como para poder considerarlas un talento.

Nada más lejos de la realidad.

De hecho, posiblemente por ese motivo todavía no hayas descubierto cuál es tu verdadera vocación y te dediques a un trabajo que no te llena.

Descubrir tu talento es posible.

Todos tenemos un talento y es nuestra responsabilidad descubrir cuál es para poder dedicarte a aquello que te apasiona. Y no solo eso, sino para poder prestar tu talento al servicio de los demás y construir un mundo mejor en el que tu mismo puedas aportar tu granito de arena.

El problema es que no nos conocemos. Tenemos una percepción de nosotros mismo bastante distorsionada por nuestras creencias limitantes.

Lo ideal sería preguntarte a ti mismo si lo que haces te gusta, consideras que se te da bien y además tienes posibilidades de que sea reconocido por los demás. Este es el as de ases. El bingo. La combinación perfecta.

Estrategias para encontrar tu elemento

Antes de entrar en detalles sobre algunas de las estrategias que puedes utilizar para descubrir cuál es tu talento y realizar un ejercicio que propongo siempre a mis coachees para ello, voy a recomendarte un par de libros que a mi me ayudaron muchísimo en su día a conocerme mejor y a descifrar mi propósito:

Te recomiendo altamente que te los leas si lo que estás buscando es encontrar de una vez por todas tu pasión, tu talento, tu vocación verdadera.

Para descubrir tu talento, puedas utilizar las siguientes estrategias:

  1. Inicia un proceso de introspección: el primer paso para descubrir tu pasión es «mirar hacia dentro». Tienes que llegar a un nivel de autoconocimiento mucho más profundo de lo que suele ser habitual, por lo que quizá vas a tener que dedicarle tiempo y esfuerzo si no tienes creado ese hábito. Es muy importante abrir tu mente y redescubrirte. Hazte preguntas tan simples como: ¿qué disfrutas haciendo realmente? ¿de qué temas acostumbras a hablar cuando te sientes cómodo con alguien y hablas de tus aficiones? ¿qué es aquello sin lo que no podrías vivir? ¿en qué cosas recibes el reconocimiento de los demás? ¿qué es lo que lees cuando navegas por internet, o en casa?
  2. Haz una lista de todas aquellas actividades en las que pierdes la noción del tiempo: fíjate en todo aquello que haces en tu tiempo libre (tardes, fines de semana, vacaciones…) y por el cuál tienes la sensación de que el tiempo pasa demasiado rápido. Empieza a observar con más atención tu día a día. Seguramente te darás cuenta de que hay alguna acción que repites a menudo sin que te suponga ningún esfuerzo y que te hace muy feliz.
  3. Pregúntate a ti mismo qué es lo que harías aunque no te pagaran, solo por el simple placer de hacerlo: no creo que se necesite más explicación… simplemente, piensa en todo aquello que haces constantemente por placer, y que nunca dejarías de hacer por nada en el mundo. Aquello a lo que jamás renunciarías. Aquello que simplemente harías por el placer de hacerlo.
  4. Presta atención a las personas a las que admiras: aunque no te lo creas, todo lo que admiras de los demás no son casualidades, son cualidades y fortalezas que reflejan algo de ti mismo. No hay duda de que esos aspectos reflejan cosas que desconocemos de nosotros mismos y de nuestro potencial, aspectos que quizá tu también posees pero no has reconocido, o trechos que te gustaría disponer. Así que pregúntate quienes son tus referentes (no hace falta que sean famosos… pueden perfectamente ser personas de tu alrededor), y cuestiónate porqué los admiras y qué es exactamente lo que te gusta de ellos.

Ejercicio práctico que puedes realizar:

Siempre que mis coachees me dicen que no son capaces de encontrar su talento o creen no tener ninguno especial, les mando una tarea. Un ejercicio que te cuento a continuación y que espero que a ti también te sea de utilidad.

El ejercicio consta de dos partes:

  1. Listado de cosas que te gustan: primeramente, sugiero a mis coachees hacer un listado con todo lo que les gusta hacer actualmente. También les sugiero añadir todo lo que les gustaba hacer cuando eran pequeños y cosas que tienen muchas ganas de hacer en un futuro.
  2. Ejercicio del millonario: una vez terminada la primera lista, pasamos a la siguiente fase. Imagínate por un momento que eres una persona millonaria y que tienes todo el dinero del mundo. Evidentemente tienes todas las necesidades cubiertas y ya lo has hecho todo en esta vida: has comido las delicias más exóticas, has viajado incluso más de lo que te gustaría y no te queda ningún rincón del mundo por visitar, tienes las casas más espectaculares y los coches más lujosos del mundo. En definitiva, no hay nada que te falte por vivir ni nada que no tengas ya. En estas circunstancias, cuando te levantas por la mañana, ¿qué haces? ¿qué es lo que da sentido a tu vida? (olvídate de tus hijos, de tu familia, las personas de tu alrededor… aunque sea muy válido, piensa estrictamente en ti). Escribe en una hoja de papel todo lo que harías ese día.

Cuando lo tengas todo, compara la lista con tu carta.

Seguramente, si te estás haciendo las preguntas adecuadas, muchas de las cosas que has escrito en tu lista coincidirán con algunas de las que has escrito en tu carta de millonario.

Si coinciden, estás de suerte. Esto quiere decir que estás más cerca de descubrir tu pasión, tu propósito, y ya sabes hacia donde ir para acabar de hacer diana. Indaga y tira del hilo hasta que des con ello.

Si no coinciden, es probable que en uno de los ejercicios hayas mentido o te hayas engañado a ti mismo. Y, normalmente, desde mi experiencia te diré que ha sido en la primera lista que has hecho (generalmente la carta que te escribes a ti mismo siendo millonario, la escribes de corazón. En cambio, cuando haces la primera lista a menudo no reflexionas tan profundamente). En este caso, pregúntate a ti mismo cuál de los dos ejercicios tiene más peso para ti y por qué, y a partir de ahí saca tus propias conclusiones.

De todas formas, entiendo perfectamente que todo parece mucho más fácil de lo que es cuando lo lees, y al final se trata de un ejercicio muy complejo que requiere prestar mucha atención en ti mismo y, sobre todo, evitar la trampa del autoengaño. Si crees que necesitas que alguien te acompañe en este proceso, recuerda que puedes contactar conmigo sin problema. ¡Te ayudaré a encontrar la clave para descubrir tu talento!

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Ahora es el momento de dar el primer paso ¿Con ganas de empezar?

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